Bunbury es la segunda ciudad del estado, tiene unos treinta mil habitantes, y está 200km al sur de Perth. Estuvimos allá una tarde y lo que vimos nos gustó mucho. Una ciudad chica, muy ordenada y prolija.

Tiene playas muy lindas y allá fuimos. Nos gustó una parte en la que había piedras y algunas olas rompían bastante fuerte.





La parte cómoda, por supuesto, es que si alguno necesita mucha concentración en el trono, está libre el lavatorio o la ducha para el resto. Lo incómodo es que después de hacer lo propio en el inodoro hay que salir, para entrar en otro ambiente y lavarse las manos. Además, el bidet acá no existe.
De allí nos fuimos a Marble Bar, conocido como el lugar más cálido de Australia, después de que en el verano de 1924 se registraran, durante 160 consecutivos, temperaturas por encima de los 100º Fahrenheit (38,5ºC). Por supuesto para el calor no hay mejor cosa que una buena cerveza.
Luego Port Hedland, el puerto por donde se exporta el mineral de hierro que se obtiene principalmente en las minas de Newman. Durante el viaje, para poder pasar por una repetidora fuera de la ruta, tuvimos que hacer un poco de turismo aventura, vadeando un río.
Luego Karratha y Península Burrup donde hay una planta de Gas Natural Líquido impresionante, allí trabajamos en una repetidora sobre un pequeño cerro con vista al atardecer sobre el mar.
Por último fuimos a Tom Price y Paraburdoo dos pueblos creados para la explotación de las minas de mineral de hierro. El camino en gran parte iba al lado de las vías del tren que lleva el mineral al puerto de Dampier (cerca de Karratha), todo el tiempo se veían trenes yendo y viniendo, en uno me tomé el trabajo de contar la cantidad de vagones de carga: 217, si doscientos diecisiete.
La mayor parte de esta región tiene tierra colorada, pero a diferencia de la tierra misionera que es muy arcillosa, esta es casi arena. En general los paisajes que vimos durante el viaje son así:

Anécdota

Connor, James, Tomás, Raphael, Nail, Alex, Adam, Mike, Rebecca.

Después salimos a navegar en un yate que nos paseo por la bahía para ver los delfines…
… y luego por los canales para ver las casas.
Por supuesto que no faltaron las flores australianas para la homenajeada...


Ella entiende muy poco en las clases, pero por lo que cuenta se siente que disfruta mucho, además va con muchísimas ganas.
Su mejor amigo es Napoleón… de Tailandia!

Cada vez que veo el sol escondiéndose detrás del mar pienso que al mismo tiempo empieza a iluminar mis queridas tierras misioneras.
Más precisamente acá:
O sea, solamente a algunas cuadras del Océano Indico, y esto de vivir tan cerca del mar nos gusta un montón. El agua es azul, muy transparente, y las playas son realmente muy lindas…
Casi todos los fines de semana vamos a la playa, ahora que hace un poco de frío caminamos y jugamos en la arena. Los chicos disfrutan muchísimo estos paseos.


Por supuesto comimos un asado con chimichurri argentino. (Por las dudas aclaro que era carne de vaca, no de canguro).
