Ese día descubrí que además de mi, habían tomado a dos ingenieros más: Andrew y Mike. Lo más llamativo eran nuestras nacionalidades: Andrew es de Vietnam, con más de 20 años en Australia, y Mike de Singapur con dos años y medio aquí.Con Peter, australiano hasta la médula, completamos el equipo internacional.
Muy pronto formamos un buen equipo pero hay que reconocer que, en especial al principio, la comunicación no era nuestro punto fuerte.El horario de trabajo es de 7:30 a 17:00, el ambiente muy agradable, tranquilo, y se trabaja mucho. Se dispone de muchos recursos materiales, pero faltan recursos humanos. En este momento es difícil reclutar gente con alguna especialidad porque la demanda es enorme. Así que tenemos mucho trabajo y siempre termino saliendo más tarde del horario… estilo argentino. Por supuesto los chicos tenían que conocer donde trabajo así que un sábado nos fuimos a conocer la oficina…




... no hace falta aclarar cuál es el más peligroso.


Tengo que confesar que estaba un poco nervioso, mi mayor preocupación era el idioma. La entrevista fue buena, aunque me costó bastante entender. Me hicieron muchas preguntas sobre lo que había hecho, y como resolvería determinadas situaciones que ellos me planteaban. Cuando terminó, salí con la sensación de que me llamarían… y así fue. A la semana siguiente me estaba haciendo los análisis médicos pre-ocupacionales, y el 19 de marzo, justo un mes después de haber llegado a Perth, empecé a trabajar.
