Y si, lo bueno pasa rápido, y estas vacaciones no fueron una excepción. La verdad que las disfrutamos un montón, y además de lo mostrado en los posts anteriores quería mencionar algunas perlitas del viaje.
Nos dimos una buena vuelta por el Sur del estado de Western Australia haciendo en total 3200km.
Vimos por primera vez una víbora, que si bien no medía más de 70 centímetros, seguro que era mortalmente venenosa, como casi todo por acá.
Por suerte había muy pocos mosquitos, pero lo que abunda por acá son las moscas, y a veces en cantidades industriales. Por supuesto que ya está inventado el remedio (aunque lo usamos para la foto y nada más).
Nos dimos una buena vuelta por el Sur del estado de Western Australia haciendo en total 3200km.
Vimos por primera vez una víbora, que si bien no medía más de 70 centímetros, seguro que era mortalmente venenosa, como casi todo por acá.Por suerte había muy pocos mosquitos, pero lo que abunda por acá son las moscas, y a veces en cantidades industriales. Por supuesto que ya está inventado el remedio (aunque lo usamos para la foto y nada más).

Fueron vacaciones “gasoleras” porque dormíamos en carpa… 

Estuvimos conectados con el mundo gracias a nuestro modem inalámbrico.
Aprendimos a no entrar en los lagos de sal, que a pesar de estar secos, son muy blandos…
… esto también nos enseñó que la gente es muy servicial y está siempre dispuesta a darte una mano.
Hoy empecé a trabajar de nuevo (durísimo), pero lo bueno es que todavía me quedan algunos días de vacaciones así que pronto vendrá otro viaje de los Aventureroos!
Aprendimos a no entrar en los lagos de sal, que a pesar de estar secos, son muy blandos…
… esto también nos enseñó que la gente es muy servicial y está siempre dispuesta a darte una mano.Hoy empecé a trabajar de nuevo (durísimo), pero lo bueno es que todavía me quedan algunos días de vacaciones así que pronto vendrá otro viaje de los Aventureroos!
De ahora en más nos iríamos alejando del mar, para cambiarlo por bosques. Camino a Walpole visitamos el Valle de los Gigantes. Es un parque nacional que se llama así por los árboles enormes y centenarios que abundan en él. Hicieron una gran pasarela, que llega a los 40 metros de altura, que permite caminar a la altura de las copas de los árboles. 
Algunos troncos son realmente grandes…
Seguimos viaje al noroeste, y esa noche dormimos en un camping bastante agreste en el que según nuestro mapa veríamos unas cascadas, pero definitivamente no en esta época del año en la que no hay agua. Igualmente fue especial porque lo agreste del lugar nos permitió ver canguros, kookaburras, y por primera vez en Australia, preparar un asado a las brazas (y no a gas).
Al día siguiente fuimos a Pemberton, otro pueblito muy pintoresco que está muy cerca del bosque de Karris.
Los árboles de Karri son eucaliptus que pueden llegar a los 90 metros de altura. 60 años atrás, a algunos de estos árboles los usaban de miradores para detectar incendios y todavía se puede subir a algunos de ellos. Con Tomi nos subimos a uno que tiene una plataforma a 61 metros (Gloucester Tree). 
En ese parque se le podía dar de comer a los loritos que por acá abundan y son de colores muy vivos.


y nos hicimos un asadito estilo Australiano.
Después de comer nos fuimos al centro, a ver los fuegos artificiales que los tiraron desde la costanera. La pasamos 10 puntos (Gracias por venir Javier!!).
La costa acá da muchas vueltas creando playitas muy tranquilas, y en las playas que dan a mar abierto, las olas del mar del sur pegan bastante duro. Hay un par de miradores lindos donde se puede ver las olas romper contra las piedras.
Fuimos a ver una réplica del barco que trajo los primeros habitantes de esta ciudad allá por 1826.
Nos encantó el “mundo de las ballenas”. Era una factoría, donde recibían a estos pobres animales para transformarlos en aceite. En 1978 Australia prohibió la caza de ballenas, y años después transformaron este lugar en un museo. A los tanques de almacenamiento de aceite los transformaron en cines, uno de ellos en 3D.


… por supuesto que los señores tenían que estar cómodos…
Después a pasear por las playas de esta zona que se caracterizan por sus aguas turquesas y arena blanca azúcar, y es cierto, el color del agua no se puede creer!!!
La costa es muy irregular lo que da lugar a bahías y distintas orientaciones de las playas así que hay algunas con muchas olas y otras que parecen una pileta, espectacular!

El último día fuimos al muelle cerca del puerto a despedirnos de Sammy el lobito marino.

Como es una ciudad que vive principalmente del oro, las visitas obligadas eran las minas, y allí fuimos. Primero visitamos una antigua mina que hoy es nada más que un museo en la que pudimos meternos por túneles a unos 36 metros bajo tierra, aprender como se trabajaba antes y como se trabaja ahora.
Buscamos oro… pero sin mucha suerte… 
… y tocamos el vil metal… 
Después fuimos a conocer una mina a cielo abierto (The Superpit) en la cual sacan el material bruto en camiones que transportan 220 toneladas cada uno. Claro que de cada tonelada sacan 2,5 gramos de oro puro (después del proceso). En esta región hay mucho oro este sábado salió en el diario que descubrieron un yacimiento que tiene 10 kg de oro por tonelada, el tema es que está 300m bajo tierra.
En resumen una ciudad muy ordenada, que conserva mucho de la arquitectura antigua, vale la pena conocerla para ver un poco la industria minera de Western Autralia, que es enorme, y también el outback (recién donde comienza).
Como con el “huesito de la suerte” uno se queda con una parte más grande que es la que tiene un juguetito, una corona de papel y un papelito con chistes. También tiene una espoleta que en el momento de abrirse explota (de ahí el nombre de “cracker”).
Dependiendo del precio, el juguetito puede ser una pavada o algo un poco más lindo. Los chistes son siempre malísimos independientemente del precio.
Pero la municipalidad hace varias celebraciones durante todo el mes de Diciembre. Nosotros fuimos a una de ellas, con cantos de coros, bandas y un final a puro fuegos artificiales espectaculares.
